El abismo se hace más profundo cada vez que soy consciente de mi vacía existencia, a pesar de respirar vida a mi alrededor solo puedo sentir el silencio, cual sonido de alta definición instalándose en las estructuras más herméticas de mi alma. Irremediablemente, mi ser incomprendido se resiste a sentir complacencia cuando una egoísta soledad me contagia de una indeseable tristeza que tortura las delicadas fibras de mi morada espiritual.
FIRMA: Musa Calestial




