martes, 6 de octubre de 2009

EL GOBIERNO DE LAS EMOCIONES (corregida)





En la complicidad del silencio y la noche
Despiertan los placeres prohibidos,
Se liberan por un milagro de la vida
Del profundo estado de coma racional.

Los cuerpos reclaman el goce de la existencia,
El deseo los incita a buscarse al unísono
Y se encuentran vertiginosamente
Como las embravecidas olas del mar.




La voraz fusión carnal contenida estalla
En una mezcla de emociones y pasiones extasiados,
Donde todo se vuelve más intenso al mínimo contacto,
Momentos que se instalan en una sublime realidad.

La intimidad se consagra en la conexión espiritual,
Los desbordados amantes desnudan sus almas
Para retratar la inexplicable unidad existencial
Que en sus corazones inmortalmente quedará.

Musa Celestial

domingo, 27 de septiembre de 2009

SUBTERFUGIOS DEL ALMA (monólogo interior)


El abismo se hace más profundo cada vez que soy consciente de mi vacía existencia, a pesar de respirar vida a mi alrededor solo puedo sentir el silencio, cual sonido de alta definición instalándose en las estructuras más herméticas de mi alma. Irremediablemente, mi ser incomprendido se resiste a sentir complacencia cuando una egoísta soledad me contagia de una indeseable tristeza que tortura las delicadas fibras de mi morada espiritual.



FIRMA: Musa Calestial

jueves, 7 de mayo de 2009

POETIZANDO EL "ARTE CON ARENA"




Misteriosamente eres mi destino ineludible
Todas las rutas y desvíos me conducen hacia ti
Este corazón conectado al tuyo quiere estar,
Vivir contemplando tu cautivante rostro y
Respirar el encanto de tu más excéntrica flor,

Ansío perder la mirada en el manantial de tus ojos
Para inventar nuestra existencia al unísono
Tan perfecta y única como las clásicas melodías
Que caprichosamente nos invitan a danzar
En el eterno remolino de la felicidad.

Nuestro afecto al desnudo anima la naturaleza
Y sus seres complacidos saludan este sentimiento;
Aunque nuestro destino amatorio sea incierto
Mi alma ya consagró la emoción de encontrarte
Y tu sello ya se instaló en las sensibles fibras de mi ser.




FIRMA: Musa Celestial

sábado, 2 de mayo de 2009

ETERNO CENTRO TIERNO

Confesar una pérdida insustituible
Es un reclamo imperativo de mi desvalido ser,
Cuya existencia es tristemente anómala,
Sentenciada a la soledad de la penumbra y
Envuelta en el extraño egocentrismo
De la más dulce mirada masculina.




Haciendo memoria descubro mi desventura
Entonces entiendo amargamente
Que el peligro no estuvo en conocerte
Pero sí en la terrible tentación de admirarte.
Ahora, declaro que es una sensación constante
Depender de ti sin importar si es para vivir o morir.



 
Con una voz temblorosa proclamo mi verdad
Mas parte de mi yo no reconoce esta debilidad;
En estadios de una consciencia febril
Ansío recuperar la voluntad expropiada,
Resolver este estresante conflicto interno
Y no ser más escindida por dolores intangibles.




Huir del deseado centro es un autoengaño
Tampoco me consuela el anonimato de la periferia;
Acepto vivir con el dilema de querer y no querer
Porque la inacción es parte de mi naturaleza,
Mi único aliento de vida es abrazar tu fina pluma
Cual caracola envuelta en su armadura sentimental.


FIRMA: Musa Celestial

viernes, 1 de mayo de 2009

EL DESTINO DE LOS LITERATOS





Si no quieres perderte en el olvido - expone Benjamn Franklin - tan pronto como estés muerto o corrompido, o escribes cosas dignas de leerse, o bien haz cosas dignas de escribirse. Interpretando esta contundente frase podemos colegir que el auténtico literato será aquel sujeto que se atreva a hacer de la actividad escritural un estilo de vida. La formación del literato debe aspirar a conjugar la preparación académica con la sabiduría e inspiración que le obsequia la vida misma.

La herramienta de trabajo del literato es esencialmente la escritura. Su quehacer no sigue, como algunos suponen la línea ociosa del facilismo, lo aventurero o lo improvisado. Por el contrario, consiste en un acto reflexivo, exhaustivo y disciplinado, involucra todo un proceso donde los conocimientos y la creatividad se amalgaman para plasmarse al fin en un producto artístico que impacte y cause placer por su estética verbal.

La imagen que se tiene del literato es inapropiada porque se le concibe como un individuo que ejerce una labor poco seria y que invierte su tiempo en cosas vanas. Esta forma de pensar está aun muy arraigado en la consciencia de las personas; de ahí que se menosprecie y no se confíe en la literatura como profesión puesto que en nuestro medio existe experiencias fácticas que demuestran que es imposible vivir de la literatura. Tal es el caso de excelentes escritores que por circunstancias de la vida no se vieron favorecidos por las casa editoriales y por lo tanto no tuvieron la oportunidad de publicar para poder subsistir.

A las personas pragmáticas como los empresarios, por lo general, solo les interesa los beneficios lucrativos que le rinde su trabajo. Y esta mentalidad que los gobierna hace que desde su posición califiquen despectivamente al literato como un cuentero, que malgasta palabras sin un rumbo fijo, que pierde su tiempo en cosas sin sentido porque muchas veces su esfuerzo intelectual no llega a ser recompensado con un sueldo digno.

La realidad de los escritores en el Perú es que tienen que ingeniárselas para tener el tiempo suficiente dedicado a la escritura. Escasean los escritores en actividad porque estos tienen que enfrentarse a un medio hostil producido por la piratería. Este gran mal de la sociedad impide al escritor dedicarse más tiempo al quehacer literario debido a que lo afecta económicamente y lo obliga a recurrir a otros tipos de trabajo.

Lo que les depara a los que deciden tomar la valiente decisión de ser literatos es un sendero difícil, pero no imposible de sobrellevar. El literato como escritor genuino debe prepararse intelectual y emocionalmente para no ser vulnerable ante las críticas despiadadas que el mundo entero le va infligir.

En una modesta opinión sobre el tema versado, considero que el carácter profesional de la literatura implica una disciplina. El trabajo del literato debe ser programático y basarse no en un método radical sino flexible. En este sentido, desmitificar la imagen del literato supone dejar de verlo como un improvisado fanfarrón y reconocerlo como un intelectual que aprende y desarrolla técnicas efectivas con la finalidad de perfeccionar su sistema escritural.

En definitiva, lo único seguro en el destino de los literatos es que en el acto de escribir encuentran un sentido de inmortalidad a sus vidas, de alguna manera retrasan su muerte porque, buenos o malos, sus escritos los sobrevivirán.

FIRMA: Musa Celestial