
Como sol y luna en el firmamento
la vida nos unión y separó.
tú y yo distantes en el espacio,
en un tiempo fatalmente efímero
nos conocimos
y no supe verte.
Te acercaste a mí sabiamente,
con esa maquinaria seductora
de tiernas miradas y cálidas sonrisas;
lástima que una mente distraída
y frío corazón
no supo verte.
Valiente caballero fuiste,
con tanta indiferencia no te rendiste;
en atrevido gigante te convertiste
sellando en mi mejilla un sorpresivo ósculo
que estremeció el cuerpo, pero mi alma
no supo verte.
Ahora siento que no existo
como el mar sin sus olas
con un destino a la deriva;
temerosa de tu ausencia infinita
mi espíritu agoniza y la única cura
será poder verte.
la vida nos unión y separó.
tú y yo distantes en el espacio,
en un tiempo fatalmente efímero
nos conocimos
y no supe verte.
Te acercaste a mí sabiamente,
con esa maquinaria seductora
de tiernas miradas y cálidas sonrisas;
lástima que una mente distraída
y frío corazón
no supo verte.
Valiente caballero fuiste,
con tanta indiferencia no te rendiste;
en atrevido gigante te convertiste
sellando en mi mejilla un sorpresivo ósculo
que estremeció el cuerpo, pero mi alma
no supo verte.
Ahora siento que no existo
como el mar sin sus olas
con un destino a la deriva;
temerosa de tu ausencia infinita
mi espíritu agoniza y la única cura
será poder verte.
FIRMA: Musa Celestial




No hay comentarios:
Publicar un comentario